domingo, 2 de agosto de 2009

El Departamento de Estado y Latinoamérica

Por Julio Ignacio Cardoze http://www.nicaraguahoy.info

La realidad es como una novela kafkiana donde lo verosímil parece absurdo y lo absurdo verosímil. Hugo Chávez, Raúl Castro, Daniel Ortega, demandando democracia en Honduras y para colmo, el presidente Obama y la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, apoyando con sus declaraciones la causa de los enemigos de Estados Unidos. Mayor absurdo, no puede haber.

«No hay coincidencias, todo ha sido prefijado…» Jorge Luís Borges

«Lo que hacían cotidianamente los del cuarto piso, del Departamento de Estado, determinaba la política exterior latinoamericana de los EE.UU, en relación a Cuba. Estos funcionarios procuraban complacer la opinión liberal norteamericana, a veces a riesgo de sacrificar la dignidad norteamericana.» Earl E.T. Smith. Embajador de los Estados Unidos de América en Cuba 1957-1959. “The Fouth Floor” (1963)

“An approach where enemies are emboldened and strengthened, while allies are undermined and weakened, is a dangerous one. “ U.S. Rep. Ileana Ros-Lehtinen

Estados Unidos es una democracia, constitucionalmente tiene separación de poderes. Las variantes de sus relaciones exteriores dependen de factores, como, quién ocupa el poder ejecutivo. Si el Partido Republicano, tendrán una política conservadora; si el Partido Demócrata, una política “liberal” extendida a la izquierda. Igual es decisivo, si en el Congreso y el Senado hay mayoría Demócrata o Republicana, pudiendo ocurrir choques entre el ejecutivo y el legislativo, bloqueándose iniciativas. Así ocurrió durante el gobierno de Reagan con el caso de Nicaragua y la Contra. De ese balance en la division de poderes dependen las relaciones exteriores, particularmente con América latina, lo cual no excluye que no puede haber influencia de algún operador que se mueva entre las sombras de los pasillos del poder. La crisis de Honduras abrió la Caja de Pandora.

Un libro. “Somoza falling. The Nicaraguan dilemma a portrait of Washington at work”, por Anthony Lake, Director of policy planning, en el Departamento de Estado de Carter, y antes, miembro del staff, del NSC y conocedor de las interioridades del Departamento de Estado cuando la crisis de la caída de Somoza y el sandinismo. Según Lake, algunos creen que la política exterior americana es hecha por conspiraciones y de maquinaciones secretas. Que otros creen que es producto de medidas bien pensadas en reuniones entre el presidente y sus consejeros. Y otros, creen, que la maquinaria del gobierno es operada por burócratas, cuya única función, es calcular el interés institucional americano. Según Lake, hay un poco de todo.

La “política diplomática” del Departamento de Estado de EEUU con América latina es difícil de entender, es intervencionista sin compromiso, contradictoria, y ocasionalmente tira pueblos, en manos de quienes los hambrean y hacen miserables, como hicieron con Cuba en 1959 y Nicaragua en 1979, o como cuando se alinean, inexplicablemente, con políticas de enemigos de la democracia y de los mismos USA, como Fidel Castro, Chávez, Daniel Ortega, Cristina Fernández Kirchner, en el caso de Honduras. Con otras regiones es diferente. En Asia, África, y Oriente medio, (cuando no hay petróleo de por medio en manos enemigas), a ellos le valen un pito las tiranías y las violaciones a los derechos humanos. Con los países latinoamericanos débiles, que no son de la izquierda, hacen protagonismo con los derechos humanos y una distorsionada democracia electorera, que no es la que ellos practican en USA. El resultado es que, con esa política equivocada, en vez de buscar alternativas que hagan quedar a esos pueblos al lado de la democracia, inexplicablemente, hacen que terminen en manos de los enemigos de USA. Aunque hay que aceptar que la actitud general o mayoritaria de la sociedad civil de un país, determina en mucho, la actitud del Departamento de Estado hacia ese país.

La política internacional doble estándar no es exclusiva de USA sino tambien de los europeos. Para la “cumbre iberoamericana”, 2009, a realizarse en noviembre en Estoril, Portugal, se anuncia la presencia de Teodoro Obiang, desde hace 30 años dictador de Guinea Ecuatorial, ex colonia y ex provincia española, y su participación sería propuesta por el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. Guinea Ecuatorial está considerada entre las peores dictaduras. Obiang llegó al poder tras un golpe de Estado hace tres décadas. Pero, este mismo ministro de relaciones exteriores español, Moratinos, pidió a la Unión Europea la suspensión de visas a los funcionarios hondureños y cortar la ayuda a ese país. La vara española para medir no es la misma para todos. Porque, en el caso de los militares golpistas de Mauritania, el ministro español del gobierno socialista, Moratinos, condenó el golpe militar, pero anunció que España seguiría manteniendo "el mejor nivel de relaciones”. A la cínica diplomacia española le preocupa, ante todo, preservar el acuerdo pesquero y el compromiso de Mauritania de impedir, que desde sus costas, zarpen cayucos rumbo a Canarias. España es el segundo socio comercial de Mauritania. En el caso de Guinea Ecuatorial lo que importa es el petróleo. Esto demuestra la inmoralidad de la política internacional.

Con esa política incomprensible los “liberales” condenan a los pueblos, sin buscar alternativas democráticas, a ser victimas de tiranos comunistas y totalitarios; los castigan al hambre y a la miseria, como condenaron al pueblo cubano en 1959 y al nicaragüense en 1979, y como han condenado al pueblo venezolano con su pasividad con Chávez, y como han tolerado la tiranía de los hermanos Castro, frente a sus narices, por cincuenta años. Y parece que así quiere Hillary Clinton, según sus declaraciones iniciales y decisiones, condenar al pueblo hondureño, presionando a Honduras demócrata, para que acceda a las demandas de Chávez-Castro, en el caso de Zelaya.

Ante la posibilidad de Batista sin Fidel Castro, y de Somoza sin el sandino-comunista FSLN, funcionarios “liberales” del Departamento de Estado se negaron a dar su apoyo a una alternativa democrática, o a buscar una solución democrática. Según el embajador americano en Cuba entre 1957 y 1959, Earl E.T. Smith, en el libro, “El Cuarto Piso”, (The fourth floor. 1963), sus memorias sobre su experiencia como embajador: «Mi experiencia en Cuba, me lleva a la conclusión, de que no tenia que haber sucedido así, forzosamente. El hecho de que sucediera, se debió, en grado sorprendente, a la política de muchos que ocupaban puestos importantes en el Departamento de Estado, basada, en que era preferible un dictador izquierdista a uno derechista… aun, cuando el dictador izquierdista fuera nuestro enemigo…El comunismo internacional, ha establecido una base a ciento cuarenta kilómetros de nuestras costas, desde la cual se está organizando contra los Estados Unidos en toda América Latina.»

Ahora, que no existen dictaduras de derecha y los países latinoamericanos se esfuerzan por establecer un sistema democrático y de Estado de Derecho, hacen lo mismo que hicieron contra los dictadores, pero al revés, pues aplican sanciones contra quienes defienden la constitucionalidad, como en el caso de Honduras.

Mary Anastasia O'Grady, periodista, en The Wall Street Journal, escribió: «cuando Hugo Chávez pide ayuda a Washington, esto genera serias preguntas sobre las señales que el Presidente, Barack Obama le está enviando al dictador más peligroso de este hemisferio. El punto, es la determinación de Chávez de restituir al depuesto Presidente de Honduras, Manuel Zelaya, en el poder a través de la presión multilateral. Su llamada a un funcionario del Departamento de Estado de EE.UU. puso en evidencia que Chávez pensó que podía recibir ayuda de Estados Unidos. Ésta no es una buena noticia para la región. El Presidente venezolano tal vez sienta que sus propósitos tienen respaldo de EE.UU. y la OEA. El hecho de que tenga razones para albergar tal idea, es un indicio más de que el gobierno de Obama está del lado equivocado de la historia.» En un escrito posterior, siempre en el Wall Street Journal, dijo siempre sobre Honduras: «Pero sin importar cómo se resuelva esta contienda de poderes, probablemente será recordada como el momento que definió la política estadounidense hacia Latinoamérica bajo Barack Obama... La insistencia de Obama de que Zelaya sea devuelto al poder ha fortalecido la imagen de un Tío Sam arrogante y condescendiente, desconectado de la realidad de la región.»

Esta pretensión de Chávez, de intimidar a los USA, ponerlo contra la pared y usarlo en su beneficio, es una de las lecciones del psicólogo Fidel Castro a su alumno Chávez, sobre cómo tratar a los Estados Unidos, en lo cual es un experto.

El ex jefe de la sección de intereses de EEUU, en la Habana, el embajador James Cason, dijo en referencia al régimen castrista, en declaraciones a El Nuevo Herald de Miami, (07-31-09): «Obama pronto descubrirá que no vale la pena hacer concesiones a un régimen que no quiere negociar y núnca ha estado dispuesto ha hablar de derechos humanos. Ellos quieren la capitulación de EEUU… Fidel Castro necesita enemigos… Es como Hugo Chávez… incorregible…»

Fidel Castro aprendió temprano a intimidar a los gobiernos americanos con palabras, particularmente cuando no hay un Ronald Reagan de por medio; Fidel, se dio cuenta que era imposible luchar contra el poderío militar, pero sin armas, juega con ellos con palabras y psicología. Fidel Castro sabe, y ahora Chávez, que para enfrentarse a los EE.UU no necesita armas sofisticadas, ni aviones supersónicos, ni armas nucleares; contra ellos tiene armas más poderosas como: la cocaína, la marihuana, el cinismo, la charlatanería, la envidia, el rencor y el odio humano, la manipulación del hambre y la injusticia. Fidel Castro sabe que el periodismo “liberal” de USA, hace eco y colabora con la causa de las izquierdas, de las que a su vez se hacen eco en los pasillos del Departamento de Estado. Fidel Castro, en la Universidad de la Habana, fue un matón, pistolero, pandillero y en la Sierra Maestra, un pillo, asaltante, bandolero, protector de cultivadores de marihuana, hasta que un periodista americano del New York Times , Herbert Mathews, liberal, socialistoide, compañero de viaje, , lo descubrió, fue a la Sierra, lo entrevistó y empezó a escribir editoriales a su favor, poniéndolo como un Robin Hood poderoso, que tenia todo el apoyo del pueblo cubano, lo cual era falso. De Mathews, se hicieron eco, o encontraron el pretexto, para apoyar a Castro, algunos funcionarios “liberales” del Departamento de Estado.

Los EEUU no pueden eludir su responsabilidad en la problemática centroamericana. Los gobiernos “amigos” de USA, como el de Somoza o Batista, (y con esto no justifico las dictaduras), fueron instrumentos de la política USA, cuando era refractaria al comunismo internacional, financiaron sus ejércitos, los parieron, armaron y entrenaron para combatir al comunismo. Nicaragua, por su geografía, fue ocupada por lo intereses americanos desde diciembre de 1910, cuando el Departamento de Estado amenazó a Zelaya y se produce la caída de este, hasta el 1 de enero de 1933 en que evacuan el país los marinos. Zelaya favorecía la construcción de un canal interoceánico, por alguna potencia europea o Japón. En tiempo de gobiernos conservadores, con Adolfo Díaz, a quien mantuvieron los “marines” en la presidencia por varios periodos, hicieron la firma del Tratado Chamorro-Bryan, y ocurrió la perdida de la Isla de San Andrés, para aplacar a Colombia por la perdida de la provincia de Panamá. Los americanos firman con los conservadores el documento original para creación de la Guardia Nacional, que repondrá a los marinos. El firmante es Carlos Cuadra Pasos, canciller. Continúa la ocupación indirecta con los somozas, sus cancerberos, que se mantuvieron por su protección. Una vez construido el Canal de Panamá, Nicaragua se convirtió geográficamente estratégica para proteger un flanco del Canal propiedad americana. Durante el gobierno de Somoza, la Guardia Nacional fue instrumento anticomunista de protección del Canal. Hasta el inconsistente guerrillero, Sandino, llegó a pedir que Nicaragua fuera gobernada por un gobernador americano (la carta existe en el archivo del Departamento de Estado). Igual petición hicieron los conservadores. En resumen, los destinos, particularmente de los países del Caribe, América Central, de los “amigos” de USA, (y enemigos), siempre revolotearon alrededor del los intereses USA, pero estos parecen desconocer su responsabilidad. El Departamento de Estado del gobierno Carter olvidó todo compromiso y responsabilidad histórica de USA con Nicaragua y lanzó al pueblo nicaragüense en brazos de la criminal tiranía sandino comunista controlada por Fidel Castro.

Pero, no hay que equivocarse. Los USA, son un gran país, ayudan en todo el mundo cuando ocurren desgracias naturales, epidemias, o necesidades sociales. Son los primeros en enviar ayuda material o económica. Son el mejor país y la nación más generosa, sin dudas. Los adelantos científicos y de toda índole, son el producto de la inversión de capitales en la investigación y el trabajo persistente de mentes dedicadas al estudio y el progreso, no solo para USA, sino para el mundo entero, que se beneficia de su adelanto educacional, tecnológico, médico y de toda índole, pues lo comparten. En USA tienen oportunidad de estudiar y trabajar hasta quienes llegan de países enemigos del sistema americano. Los errores políticos, principalmente, los cometidos por aquellos que quieren desconocer los principios fundamentales de esta gran nación, son obra de personajes, con oscuras intenciones conspirativas, decididos a minar el sistema. De otra forma no se puede entender lo que vimos recientemente, y se ve a menudo, un aristocrático funcionario retirado del Departamento de Estado, Walter Kendall Myers, (bisnieto de Alexander Graham Bell, el inventor del teléfono), y su esposa Gwendolyn, que fueron espías al servicio de Fidel Castro, el peor de los enemigos de Estados Unidos de América, durante treinta años. O el caso de la analista de información del Departamento de Defensa, en la Sección DIA, Ana Belén Montes, espía tambien al servicio de Fidel Castro.

Cuando se produjo la crisis en Honduras, al día siguiente hubo un simposio sobre el tema en la Florida International University (FIU-Miami) y leímos en el Miami Herald que, el presidente de esa institución, dijo: «satisfacen las expectativas de la comunidad internacional», en referencia a declaraciones del presidente Obama, sobre que Zelaya tenia que ser reinstaurado en la presidencia, declaraciones que Obama dio, sin consideración de la situación institucional y constitucional hondureña. Esas declaraciones del presidente de FIU, son sospechosas, porque ¿Cuáles son las expectativas de la comunidad internacional que en su gran mayoría es enemiga de USA, y que está siendo soliviantada por Fidel Castro y Chávez cada vez mas contra EEUU? De algo hay que estar claro, a USA, lo odia y lo envidia más de medio mundo y quieren su destrucción. Solo pensemos, como critican a los USA, por intervencionismo, y como ningún organismo internacional, ni país, ni líder mundial, político o intelectual, ha dicho nada contra Chávez, que repetidas veces ha amenazado invadir militarmente Honduras y el canciller venezolano anda con Zelaya, que viaja en aviones de la CITGO, venezolana, y pagado con dinero de petróleos de Venezuela. Solo imaginemos, que en el Jeep en que Zelaya llegó a la frontera con Honduras, desde Nicaragua, en vez del Canciller venezolano, hubiera ido Hillary Clinton o alguien del gobierno americano con Micheletti. ¡Escándalo mundial!

Si en América latina predominaron gobiernos de derecha, los “liberales”, los socavaron y satanizaron, pero a los de izquierda, los toleran y estimulan. En África, donde predominan gobiernos dictatoriales, socialistoides, que entre ellos se apoyan y ayudan, burlándose de sanciones que les impongan organismos internacionales, ni se meten con ellos, ¡son africanos! Pero no les importa que Fidel Castro maltrate a los negros cubanos. Pero, si hay un presidente como Ronald Reagan, la cosa es diferente, como cuando el avión, al que terroristas libios le pusieron una bomba explotando en pleno vuelo y el presidente Reagan, que hizo respetar a USA, y no pedía disculpas, mandó a bombardear al terrorista Kaddafy en su tienda en el desierto. En los países árabes predominan las tiranías bajo forma presidencial, reino o sultanato. Tampoco con ellos se meten. Los derechos humanos son aplicados selectivamente, según los intereses y conveniencias de por medio. Ejemplo, Guinea Ecuatorial y Mauritania.

La realidad es como una novela kafkiana, donde lo verosímil parece absurdo y lo absurdo verosímil. Chávez, Raúl Castro, Daniel Ortega, demandando democracia en Honduras y para colmo, el presidente Obama y la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, apoyando con sus declaraciones la causa de los enemigos de USA. Mayor absurdo, no puede haber.

Lo que Anthony Lake dice, en “Somoza falling, The Nicaraguan Dilemma: A portrait of Washington at work”, es relativo, pues la realidad demuestra, que la parte conspirativa, o mejor dicho, la parte difícil de entender, de la política exterior americana, es la que prevalece. Porque, como explicar, razonablemente, que fue, del interés USA, haber entregado Cuba, por dos o tres funcionarios “liberales”, del Departamento de Estado a Fidel Castro. O, como explicar, razonablemente, que fue, del interés USA, haber facilitado, como hizo el “liberal”, Carter, que el sandino comunista FSLN, controlado por Fidel Castro, y la Unión Soviética, se adueñara de Nicaragua.

Antes de adueñarse Fidel Castro del poder, el embajador americano en Cuba, 1957-1959, Earl Smith, señaló la ambivalencia de la diplomacia USA, advirtió al Departamento de Estado, que Fidel Castro, no era amigo de USA, y que instauraría un gobierno comunista. No fue escuchado.

Así pasó en Nicaragua con Carter, la entregaron a pesar que sabían que Fidel Castro controlaba a los sandinistas. El Departamento de Estado, dice que no interviene en los asuntos internos de un país, pero bloquea al gobierno “amigo” que quiere derrocar, dejando el terreno libre al peor enemigo, estimulando al radical, que desgraciadamente resulta ser una tiranía peor que la que se derroca. Lo grave, es que no buscan alternativas democráticas. Es casi lo que pasa en Honduras al ponerse el Departamento de Estado, con declaraciones que “estimulan” la causa apoyada por Chávez y Fidel Castro.

El embajador Earl E. T. Smith, graduado en Yale, tuvo reconocimiento de tres presidentes americanos. Franklin D. Roosevelt, lo nombró Chief of Field Offices, de la contract distribution division, War Production Board, el presidente Dwigth D. Eisenhower, lo nombró embajador en Cuba, y el presidente Kennedy, lo nombró embajador en Suiza, cargo que despues declinó.

En su libro, “El Cuarto Piso”, (The Fourth Floor), (1963), sobre su embajada en Cuba, ofrece detalles interesantes, sobre como se adueñó Fidel Castro de Cuba, y como funcionó la política exterior americana dirigida por el Departamento de Estado, por funcionarios “liberales”, que manipularon las circunstancias a favor de Castro mientras bloqueaban otras alternativas.

Según el embajador Smith, fue Herbert Mathews, “liberal”, periodista del New York Times, quien dio a conocer a Fidel Castro ante la opinión publica americana y mundial, se parcializó totalmente a su favor, y presionó e influyó a favor de Castro, en el Departamento de Estado, donde encontró receptividad, o fue perfecto pretexto, en un par de funcionarios “liberales” encargados de la política del Caribe y México. Que en el Departamento de Estado fueron advertidos de las relaciones comunistas con el Movimiento 26 de Julio y Fidel Castro, y de sus relaciones con los comunistas en México antes de desembarcar en Cuba. Que esos detalles se los ocultaron a la opinión publica americana. Entre los funcionarios del Departamento de Estado que favorecieron a Fidel Castro, estuvieron los “liberales” William Wieland, director de asuntos del Caribe y México, y Roy Rubottom, sub secretario de Estado para Latinoamérica.

El 30 de Agosto de 1960, el embajador Smith, compareció ante un sub comité del Senado e informó que: «los órganos del gobierno de los Estados Unidos y la prensa norteamericana representaron un papel muy importante para que Castro llegara al poder. Tres artículos de primera pagina del New York Times, escritos en 1957 por el editorialista Mathews, sirvieron para inflar a Castro y darle estatura mundial» Según dice el embajador, hubo momentos en que algunas personas que tenían autoridad en los EE.UU, y algunos periódicos, no querían que fracasara Fidel Castro, bajo ninguna circunstancia.

En una conferencia de prensa, en Washington, el 16 de enero de 1958, un año antes del triunfo de Castro, el embajador dijo: «Los Estados Unidos no podrán tratar con Fidel Castro.» Cuenta, que el Departamento de Estado bloqueó al gobierno de Batista, pero permitieron que desde los USA, le enviaran hombres y armas a Fidel Castro, lo que es ilegal, en su mayoría con financiamiento del expresidente Carlos Prio Socarras, que estaba exilado en Miami. La actitud de este Prio Socarrás, es típica de los que ayudaron a Castro, en 1959, y a los sandino comunistas en Nicaragua, en 1979.

Recuerdo haber conocido en Managua, en 1971, en un almuerzo, al expresidente cubano Prio Socarrás quien llegó con la hermana de Fidel Castro, Juanita Castro, a entrevistarse con Somoza, a pedirle ayuda para luchar contra Fidel. Poco tiempo después el expresidente Prio Socarrás se suicidó de un tiro en Miami. Prio Socarrás, fue quién le dio en Miami, ochenta mil dólares, a Fidel Castro, para comprar el yate Gramma en México para invadir Cuba. Cuando, el 10 de marzo de 1952, Batista dio el golpe de Estado a Prio Socarrás, que fue un corrupto, salió al exilio, según el embajador Smith, llevándose unos setenta millones de dólares. Es decir, que la revolución de Fidel Castro, en parte se financió con dinero de la corrupción.

La descripción de la situación de Cuba, por parte de la prensa estadounidense, “liberal”, fue, distorsionada, injusta, mal informada. Igual hicieron los medios informativos con el caso de Nicaragua en 1979, y lo que hacen con Honduras en el 2009.

Hay muchos libros, sobre el tema de las relaciones exteriores americanas con el caso de Cuba y la subida de Fidel Castro. Otro de ellos, es “Cuba traicionada. Daga en el Corazón”, por Mario Lazo, quién fue un prominente abogado cubano, nacido en los USA, graduado de abogado, en la Universidad de Cornell, y en la Universidad de la Habana. Tuvo uno de los más importantes despachos de Abogado de Cuba. La invasión de Bahía de Cochinos, por parte de cubanos demócratas contra Fidel Castro, en 1961, se hizo con el “liberal” presidente Kennedy, de forma inmoral y criminal, pues a los invasores, les recortó los vuelos aéreos que los protegerían contra la aviación de Castro. Si Kennedy tenía dudas o no quería invadir Cuba para derrocar a Fidel Castro, hubiera cancelado la operación, en vez de mandarlos a una derrota segura y mortal.

Según Lazo, Arthur Schlesinger, ayudante especial de Kennedy, despues que habían entregado Cuba a la Unión Soviética, pone en boca de Kennedy, haberle comentado: «Nos criticarán porque tuvimos oportunidad de librarnos de Castro, y en vez de eso, acabamos dándoles una garantía contra una invasión (a Cuba), pero los militares están locos… por suerte tenemos allí a McNamara…»

Mario Lazo narra: Tres años antes de ocupar la cartera de Estado, en el gobierno (Partido Demócrata) de Truman, Dean Acheson, dio declaraciones condescendietes con el comunismo: «…jamás ha habido lugar en el mundo donde los intereses vitales de los EE.UU. y ruso, hayan chocado o sido antagónicos, y no existe razón objetiva para suponer que actualmente o en el futuro existirá esa circunstancia…» Un mes más tarde el presidente Truman se comunicó con el general Chiang Kai Shek, quien luchaba contra el comunismo internacional encabezado por Stalin y Mao, para solicitarle que metiera comunistas en su gobierno. Los EE.UU, suspendieron la ayuda a Chiang, hasta que este hiciera una coalición de gobierno con los comunistas chinos. En enero de 1949, Acheson ocupó la Secretaria de Estado americana, las ciudades de Tientsin y Peiping, cayeron en manos de los comunistas, quienes ya habían ocupado Manchuria y Mukden. Acheson sugirió a Truman, que los suministros que embarcaban en Hawai y San Francisco para Chiang Kai-Shek, «Fueran suspendidos de inmediato como un paso para la paz.» Seis meses despues de que Acheson fuese nombrado Secretario de Estado, publicaron un informe oficial, por el que negaban toda responsabilidad por la catástrofe en China que había caído en manos del comunismo. Cinco meses más tarde el mismo Acheson anunció, el 12 de enero de 1950, que Korea del norte quedaba fuera del perímetro de defensa de los EE.UU, y que no darían ayuda a Formosa. Como respuesta a ese anuncio, el 25 de junio de 1950, los norcoreanos invadieron Korea del sur encabezados por 100 tanques soviéticos. En la guerra de Korea, murieron o resultaron heridos 157,530 soldados norteamericanos.

En los records de los congresistas encontramos como los USA, hacen concesiones unilaterales a Siria, aun cuando el Departamento de Estado ha reportado que Siria sigue una política armamentista de misiles avanzados, con capacidades nucleares, químicas y biológicas, y apoya a los extremistas terroristas de Hamas y Hezbollah. Según la U.S. Rep. Ileana Ros-Lehtinen: “Even as we reduce the pressure on the Syrian regime and call for direct engagement with another state-sponsor of terrorism and proliferation threat, Iran, the U.S. is pressuring Honduras, stripping U.S. aid and withholding visas for Honduran Supreme Court justices, in an attempt to impose the return of Manuel Zelaya.

Fidel Castro es un gran psicólogo, que sabe manipular a los EE.UU, por medio de los “liberales”, conoce sus fuerzas, pero más, sus debilidades. Y en esto a aconsejado y entrenado a Chávez, que por eso habla tanto contra el imperio. El secreto es mantener una presión verbal persistente. Castro, desde antes de triunfar, se vio estimulado por la actitud apaciguadora, tolerante y condescendiente de los “liberales”, en el Departamento de Estado. Mientras mas tolerantes, ellos, mas agresivo, él. Su caballito de batalla, es el antiyanquismo, adoptado por Chávez, el día que acepte un arreglo, como el que propone Obama, ese día, los hermanos Castro, saben que están terminados. Por eso Obama está equivocado al tenderles una mano, no se da cuenta que está simbolizando un gesto de debilidad en la psicología hispana del paranoico Fidel Castro, y lo estimula a lo contrario, se equivoca creyendo que puede tratar con los Castro, los Chávez, los Ortegas, los Evos, los Correa, o los Zelaya, como con gente normal, a no ser, que quiera hacerles el juego. Según el embajador Smith, al principio del régimen castrista, siguiendo instrucciones del Departamento de Estado, que reconoció ese régimen, apresuradamente, aún antes de que Fidel llegara triunfal a la Habana, los “liberales”, fueron muy indulgentes con Castro, que ante esa indulgencia, Castro, primero mostró asombro, y despues se dio cuenta que podía desconocer a los americanos, sin problemas. Castro comprendió, que el poderío militar americano, era su mayor debilidad, que se podían manipular, con el sistema democrático que los mismos americanos implantaban y defendían.

Lo que ocurrió con Nicaragua, en 1979, en los pasillos del Departamento de Estado, no fue muy diferente a lo de Cuba en 1959. Detalles, han quedado narrados en algunos libros, uno de ellos, el que mencionamos de Anthony Lake. Siempre sale el omnipresente paradigma demócrata, Sergio Ramírez Mercado, entonces un archiradical. Los americanos pensaron, muy tarde al final, en una junta de gobierno de reconciliación, y como con Cuba en 1959, el detalle fue filtrado por el New York Times, donde las informaciones llegan del Departamento de Estado, por arte de magia. Sergio Ramírez Mercado, en Costa Rica, se dio cuenta, y según el negociador americano Bowdler, Ramírez Mercado, estaba furioso con la idea, dice que el ahora súper demócrata Sergio Ramírez, «was shocked and angry». Los americanos recularon complacientes y se hizo lo que los sandinistas quisieron. Tambien se opusieron doña Violeta y Alfonso Robelo. Cuando la crisis de Nicaragua en 1979, según Lake, parte de lo vital estuvo en el sexto piso del Departamento de Estado donde tuvo su oficina el sub secretario Viron Vaky, ex embajador en Venezuela, gran amigo del corrupto Carlos Andrés Pérez, quien lo llamaba para decirle que había que sacar a Somoza a como diera lugar.

El 9 de enero de 1950, el senador republicano Joseph McCarthy, manifestó en discurso en Wheeling, West Virginia, que tenía pruebas de que había comunistas en el Departamento de Estado. El embajador americano Earl Smith en la Habana, relata que: «Es interesante hacer observar que al funcionario de la CIA… le incomodaba mis referencias a Fidel, en las reuniones, (en la embajada), yo acostumbraba referirme a Fidel, como el “bandido” y el “jefe de los bandidos”. En otra parte dice el embajador Smith: «Es significativo que a la CIA, no le preocupaba que Fidel Castro fuera comunista» Quienes ayudaban a la causa de Castro, desde el Departamento de Estado, fueron según el embajador Smith, William Wieland, director de asuntos del Caribe y México, y Roy Rubotton, sub secretario asistente para América latina. Este último, contaba con la protección y amistad del influyente liberal y hermano del presidente Eisenhower, Milton Eisenhower, que fue asesor personal del presidente, durante, cuyos, dos últimos años de su segundo periodo, ocurrió la subida de Castro al poder y la salida de Batista por indicaciones del Departamento de Estado. Siendo embajador en Brasil, William Pawley, testigo de lo ocurrido en China entre el Departamento de Estado, Mao y Chiang Kai-Shek, pidió que Wieland fuera trasladado de esa embajada a otro destino, pues: «he was much to the left.» Vale mencionar la coincidencia, de que tanto Wieland como Rubotton, fueron parte de la delegación americana en Bogota a la Conferencia Interamericana, en 1948, cuando se dio el bogotazo, en el cual tuvo gran protagonismo Fidel Castro. En su libro, el embajador de USA, Smith, relata que, en declaración al sub comité del Senado americano, Wieland, mintió sobre las veces que dijo haber visto personalmente a Fidel Castro en su primera visita a EE.UU. Relata, que en una recepción en la embajada cubana en Washington, Wieland asistió, que saludó a Fidel, y que estuvo encerrado platicando con el, los dos solos, por mas de una hora, en una habitación de la embajada.

En el caso de Cuba pasaron cosas extraordinariamente increíbles, la CIA, le puso un radio trasmisor de onda corta, con su operador, en el campamento de Raúl Castro, en la Sierra de Cristal, para que pudiera comunicarse con el centro de operaciones de Fidel, en la Sierra Maestra. El 12 de junio de1961, Robert C. Hill, ex embajador americano en; México, en Costa Rica y en El Salvador, y ex subsecretario de Estado, declaró ante sub comité del Senado, al ser preguntado por el presidente del sub comité: Presidente ¿quiere usted decir que todos los informes de la CIA, y de otros órganos en 1957 y 1958, antes que Castro tomara el poder, indicaban que era pro-comunista? Hill: los representantes de la inteligencia de EE.UU, estacionados en México, me llamaron la atención sobre Castro y sus afiliaciones a principios de 1957. (Castro entrenó sus fuerzas, encontró al Che Guevara y salió de México a invadir Cuba.)

Relata el embajador Smith, que el embajador Hill, quien era su amigo, le advirtió, que la decisión de terminar con Batista, la habían tomado en los pasillos del Departamento de Estado, antes que él, Smith, tomara posesión como embajador en Cuba en Junio de 1957. Los mismos que tomaron esa decisión, bloquearon todas las alternativas de cambiar a Batista, por otro que no fuera Fidel Castro. Ignoraron la propuesta de la Iglesia católica por medio de sus obispos.

En lo que hace a Nicaragua, Wade Matthew, director en el Departamento de Estado para los asuntos centroamericanos, funcionario de carrera, según Anthony Lake, era opuesto a la política del gobierno de Carter hacia Nicaragua. El vocero del Departamento de Estado, Holding Carter III, declaró a favor de la libertad y la democracia, moderación y conciliación, pero agregó, que no intervendrían en el problema de Nicaragua. Este asunto, ya gastado de parte de los americanos, de que están a favor de la democracia, pero no van a intervenir, ha sido siempre el quid del problema, porque con la sola declaración de que no intervienen, lo que en realidad hacen, es estimular a los enemigos de la democracia a que actúen con libertad. Así pasó en Cuba, en 1959, decían que no intervenían, le hicieron embargo de armas a Batista, pero dejaban que otros abastecieran a Castro de armas y gentes, desde Miami, y desde otros lugares de la Florida. En Nicaragua en 1979, dijeron, no intervenimos, pero dejaron concentrar a Fidel Castro un gran arsenal en la frontera con Costa Rica, y no vieron el puente aéreo desde Cuba a Liberia. O como están haciendo en Honduras, que dicen que no intervienen, que están favor del dialogo, pero le quitan la ayuda al país, y las visas a los funcionarios del gobierno constitucional, estimulando de esa forma, a los enemigos de USA, y poniéndose al lado de la tesis de Chávez, Fidel Castro y Daniel Ortega.

Wade Matthews, era contrario a la política de disociación, es decir, la política de desligarse para buscar una solución, incluso obligando a Somoza a dejar el gobierno, y ser sustituido por un gobierno provisional, que diera lugar a un proceso democrático. La política de Wade Matthews, era de no dar la espalda al problema. (Del que sin dudas tambien eran responsables). No intervenir, significaba que los radicales llenaran el vacío dejado por USA. Eso fue lo que pasó, porque intervinieron, por omisión y acción, pero, para que los sandinistas respaldados por Fidel Castro se apoderaran del poder. Según declaró posteriormente Wade Matthews, hubo un momento en que se frustró, no pudo competir con los funcionarios por nombramiento político del gobierno Carter, los “liberales”, entre los que estuvieron de forma muy significativa, Mark Schneider y Patricia Derian. Otro funcionario clave, fue Robert Pastor, que al terminar el gobierno Carter, pasó a trabajar en la Fundación Carter. Robert Pastor, según Lake, tenía 29 años de edad, cuando empezó a trabajar como especialista en el Nacional Security Council, con un nombramiento político de la administración Carter, y que muchas veces su actitud era resentida por los profesionales del Departamento de Latinoamérica. Pastor tuvo oficina en el edificio ejecutivo contiguo a la Casa blanca, y decidió “bypasear” el Departamento de Estado y escribía memorandums directamente a Carter con sus opiniones sobre lo que había que hacer en el caso de Nicaragua. Esa opinión fue, de acuerdo con opinión de Carlos Andrés Pérez a Carter, que había que promover los derechos humanos, pero que los USA, no debían meterse en el caso de Nicaragua. Es decir, dejarles manos libres al corrupto Carlos Andrés, al corrupto dipsómano Torrijos, y al demoníaco Fidel Castro. En dos palabras, tirar Nicaragua a las patas de los caballos.

Wade Matthews, según Antonhy Lake, fue un funcionario de carrera, en el Departamento de Estado. Pastor, Derian y Schneider, fueron por nombramiento político. Para Matthews, la causa de los derechos humanos, era una causa legítima, pero pensaba, que la administración Carter, estaba promocionando los derechos humanos a expensas del interés nacional de los USA. En 1977, cuando Matthews trabajaba en los asuntos relacionados con la OEA, escribió un memorando contra el punto de vista de la emergente administración Carter, que creía, que América Central, seria un excelente terreno de prueba para la política de Derechos Humanos, porque los EE.UU, no tenían mayores intereses en esa región. En abril, el Secretario de Estado Adjunto, Todman, leyó ese memorando de Matthews, y estuvo de acuerdo con él, y ascendió a Matthews, de la oficina a cargo de los asuntos de la OEA, a Director de los Asuntos de Centro América.

La preocupación de Wade Matthews, reflejaba un punto comentado a menudo por críticos de la política de Carter, que la Administración Carter, estaba aplicando un doble o múltiple estándar al implementar su política de derechos humanos. (Igual como hacen ahora con Honduras). Según Antonhy Lake, porque Centroamérica es visto como menos importante que el Golfo Pérsico o Korea del sur, la administración Carter, escogió Nicaragua como objetivo para probar su cruzada de Derechos Humanos. Dice Lake, que un funcionario que compartía las ideas de Matthews, comentó en el Departamento de Estado, en 1977, que si los bananos fueran petróleo, Somoza hubiera sido tratado (por Carter), con la misma consideración que le daba a un sultán despótico. Según el punto de vista de Wade Matthews, la política de disociación con Somoza, representaba la abdicación de los EE.UU, a sus responsabilidades. Según Matthews, la disociación era en doble sentido: 1) USA, se retiraba de su tradicional envolvimiento en Centroamérica, y 2) abandonaba su parte de responsabilidad en el problema.

Schneider, “liberal”, fue Senior Deputy Assitant Secretary de Derechos Humanos, en el Departamento de Estado, bajo la dirección de la “liberal” Patricia Derian. Según Anthony Lakes, Schneider, fue un individuo educado en la ética judía tradicional, sentimiento reforzado por su experiencia como voluntario del Cuerpo de Paz, en El Salvador. En 1970, trabajó en la oficina del Senador “liberal” Edwar Kennedy, como experto en Derechos Humanos y en Latinoamérica. Como funcionario del Departamento de Estado, según Lake, se ganó las particulares criticas de los opositores a la política de Carter, como “izquierdista radical.” Su jefa la “liberal”, Patricia Derian, en la oficina de derechos humanos del Departamento de Estado, fue una activista política y por los derechos civiles en el sur de los EE.UU. Robert Pastor, antes de llegar al NSC, estudió en Lafayette Collage, viajó a Guatemala para investigar sobre su tesis, consiguió trabajo en un barco bananero, que viajaba entre Bluefields y Tampa, cargando y descargando bananos, despues de graduarse trabajó en el cuerpo de Paz en Malasia, y como voluntario en la campaña presidencial de Carter.

Según Anthony Lake, para muchos oficiales de carrera en el Departamento de Estado, encargados de las relaciones con otros países, los nombrados políticamente por Carter, eran demasiado rígidos ideológicamente, e ingenuos idealistas, en su énfasis en los derechos Humanos y en su política de no intervención, (que en realidad resultó una intervención indirecta). Lake, agrega un detalle significativo: «Human rights, were being used to penalize governments that the political appointees did not like.»

Lo único que pudo comprobar, Carter y su administración, con su doble estándar con los Derechos Humanos, fue, que no es fácil instalar una democracia, pero que es más fácil, sustituir una dictadura por una tiranía totalitaria. Al fin de cuentas, por hacer las cosas como las hicieron, los manipuladores “liberales” del Departamento de Estado, lanzaron a millones de personas, en Cuba y Nicaragua, en manos de criminales y terribles tiranías comunistas, que, además, que no respetaron los derechos humanos, ni instauraron una democracia, los hundieron, en la mayor miseria y pobreza, cualitativa y cuantitativamente, peor que las dictaduras anteriores, porque en tiempos de Batista, los cubanos vivieron uno de los mas altos niveles de vida entre todos los países de América, y durante la dictadura de Somoza, hubo en Nicaragua un nivel de vida general, que no ha sido superado al día de hoy, pues con el sandino comunismo, los economistas han coincidido, que Nicaragua retrocedió cincuenta años, y no se ha podido recuperar.

En estudio del PNUD-ONU, 2004, quedó demostrado que los pueblos latinoamericanos no comprenden la democracia de la que hablan los políticos. Una democracia se mide, no solo por el acto de que un presidente es electo por medio del voto, (no es acto electorero), sino por el carácter de sus instituciones, por las relaciones y los procesos que permiten moldear todos los procesos de la vida de un país. Separación de los poderes del Estado, check and balance, etc. Esto es lo que dice la Constitución de USA, que a partir de su independencia fue copiada, o mal copiada, y mal practicada, por todos los países latinoamericanos, al punto, que en los albores de la Constitución Argentina, los constitucionalistas argentinos usaban la jurisprudencia constitucional USA para sus dictámenes. Esa es la aspiración que tuvimos los latinoamericanos. Una constitucionalidad como la de USA.

Cuando derrocaron a Batista y a Somoza, la cosa pasó sin mayores consecuencias, despues de todo eran dictadores que se mantenían en el poder arbitrariamente, pero ahora con Honduras, la cosa es diferente. Ha dado mucho que pensar que el Departamento de Estado americano, ahora con el caso de Honduras, estimule con sus declaraciones la causa de malvados comprobados, que han destruido en varios países, y quieren seguir destruyendo, la democracia, la constitucionalidad y la institucionalidad y además son enemigos acérrimos de EEUU. Se han puesto del lado de quienes por sus actos no merecen ni el beneficio de la duda. ¿Viendo el ejemplo de lo que pasa en Venezuela, en Bolivia, en Nicaragua, en Ecuador, donde la constitucionalidad y la institucionalidad Estatal ha sido sometida a un proceso de destrucción por un proyecto de Fidel Castro ejecutado por Chávez, porqué el gobierno americano, en el caso de Honduras, por acción y omisión, estimula a los enemigos de la democracia?

Mientras las izquierdas mundiales conspiran “full time”, y entre ellos, son solidarios, las no izquierdas se divierten gozando sus capitales y no son solidarias. Quienes se consideren demócratas, no esperen ayuda de nadie, y confíen solo en que, una idea y una causa, vale tanto, cuanto se esté dispuesto a sacrificarse para defenderla, “ante cualquiera”. Lo ocurrido en Honduras ha demostrado que lo que se necesita en Latinoamérica es líderes de la democracia no de partidos políticos. En Honduras lo que hubo, fue una defensa patriótica y pluralista de la Constitución. Eso indica, una vez mas en la historia, que la democracia y la libertad, pasan por la ciudadanía no por partidos políticos.

El embajador Smith en su libro, se hace tres preguntas, en relación al caso de Cuba, pero validas, en el caso de las relaciones de EEUU, con Nicaragua, Venezuela, Honduras y con todos: ¿Cuál es, realmente nuestra política? ¿Quién la hace? ¿Cómo se establece?

Si la política de EEUU, es considerarse líderes de la democracia, y lo que desean es establecer la democracia, deben estar dispuestos a asumir su responsabilidad de líderes de la democracia, de forma clara y transparente, y a intervenir con convicción y sin titubeo, para prevenir lo peor. Deben darle todo el apoyo al demócrata, de lo contrario, se deja un vacío que llenan los comunistas, los radicales, los subversivos. Los Castro, los Chávez, los Evos, los Correa, los Ortega, los Kirchner, los Zelaya, bajo ningún punto deben ser estimulados.

To be, or not to be: that is the question:
Whether 'tis nobler in the mind to suffer
The slings and arrows of outrageous fortune,
Or to take arms against a sea of troubles,
And by opposing end them…

miércoles, 29 de julio de 2009

Zelaya, el vaquero bufón

Raúl Benoit
"Un político no puede ser tan irresponsable como para incitar a la violencia, cegado por su ambición. La obcecación no le deja ver que la gran mayoría no lo quiere porque él les engañó y les mintió sobre su proyecto político."

Como si fuera un vaquero bufón, montado en su caballo y acompañado de cien peones pagados con dinero sospechoso, Manuel Zelaya representa una pantomima en la frontera de Nicaragua con Honduras, haciendo un espectáculo mediocre, promovido por la televisión chavista.

Obviamente ha sido avivado y aplaudido por su mentor Hugo Chávez, quien sigue interfiriendo, con descaro, en asuntos internos de otros países. El ex presidente Zelaya arriesga la estabilidad regional, provocando al ejército hondureño y a sus propios compatriotas para convertirse en un mártir. Lo que está haciendo es jugar con la sangre de su pueblo.

Un político no puede ser tan irresponsable como para incitar a la violencia, cegado por su ambición. La obcecación no le deja ver que la gran mayoría no lo quiere porque él les engañó y les mintió sobre su proyecto político. Se metamorfoseó como camaleón después de las elecciones.

Hay algo que la comunidad internacional parece haber olvidado: ¿Quién es el constituyente primario? La respuesta es simple: usted, el vecino y yo. En cualquier país democrático del planeta, quien debe decidir el destino de la nación es el pueblo.

Una amiga recalcitrante y con tendencias de izquierda me cuestionó con lo que ella dijo era una pregunta simple: ¿Si el constituyente primario es la gente, por qué no dejaron a Zelaya hacer la consulta popular para reformar la constitución?

La respuesta también es sencilla: porque el pueblo hondureño no es tonto. Abrió los ojos y destapó los oídos, antes de permitir la toma del poder subrepticiamente. Todo estaba maquinado para que ganara la propuesta de Zelaya y la conspiración se preparó desde Caracas.

Entonces, ¿por adelantarse y detener un Golpe de Estado "democrático", como el que dio Hugo Chávez en su país, los hondureños deben ser considerados parias del mundo?

En aras de la nueva "democracia", no en el sentido real y válido de ese privilegio ciudadano, sino en la malformada manera en que se interpretada por los neo-comunistas, pretenden manipular las instituciones para eternizarse gobernando, censurar la prensa y concentrar el poder político y financiero en un sólo individuo.

Con respecto a Honduras, es recomendable dejar al pueblo decidir su destino. Si el gobierno interino tiene pruebas contra Manuel Zelaya y si él intenta cruzar de nuevo la frontera, a los soldados patriotas de su país les corresponde detenerlo y llevarlo a juicio. Eso es lo que debieron hacer desde el principio.
De lo contrario, que el vaquero bufón se vaya con su circo a otra parte, dejando a sus paisanos superar este período histórico en paz. Él le debe a su pueblo décadas de retraso.

© AIPE

Raúl Benoit es corresponsal internacional de Univisión.

¿Quién apoya a Zelaya?

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.
http://www.libertaddigital.com

De todas las falsedades y manipulaciones que circulan por el mundo a propósito del acoso chavista a Honduras, una de las más bastas es la del papel de la sociedad hondureña en esta supuesta "crisis" institucional, que no es tal. En el Congreso de Honduras, el 96% de los elegidos por los ciudadanos está a favor de las medidas constitucionales aplicadas a Zelaya; son más que los diputados que en España están a favor de la Constitución de 1978.

Minoría ridícula que nos hace preguntarnos, ¿quién apoya, entonces, a Zelaya? De las fuerzas políticas con representación parlamentaria, sólo le apoya Unificación Democrática (UD), que cuenta con 5 diputados de los 128. Es decir, un 3,9 % de los representantes de la voluntad popular. UD, que nunca ha obtenido más de 30.000 votos, es el único aliado político de Zelaya en el Parlamento. Por eso, Chávez y Zelaya han acudido a la clásica deslegitimación de todo régimen parlamentario: democracia burguesa, oligárquica etc. Sus discursos son abiertamente bolcheviques: ni aceptan la democracia representativa ni lo disimulan. Quitan la legitimidad al Parlamento y se la dan a grupos extraparlamentarios y marginales, justo los que apoyan a Zelaya en la calle.

Como Chávez en Venezuela, Zelaya utilizó su mandato para desviar dinero a la compra de voluntades populares, de sindicatos, militares, gobernadores. Incluso a diputados de su Partido Liberal para que apoyaran su giro chavista. Honduras aún está investigando la red de corrupción tejida por Zelaya para lograr que su autogolpe triunfara sin oposición, red en la que ahora están implicadas incluso las FARC. Por suerte, el equilibro constitucional funcionó, fue sorprendido conspirando y expulsado. Ha tenido que apoyarse, prematuramente, en al menos tres fuerzas extraparlamentarias y antiparlamentarias.

En primer lugar, Zelaya y Chávez se apoyan en el radicalismo antidemocrático y reaccionario "Bloque Popular", que es exactamente lo que su nombre da a entender. Formado por sólo unas 5.000 personas, tiene vínculos directos con Venezuela, con otros movimientos totaltarios en toda Hispanoamérica y hasta con las FARC. En segundo lugar, cuenta con el apoyo de los sindicatos ligados al sector público, que ya venían siendo utilizados por Zelaya para paralizar instituciones económicas y políticas antes, en la última parte de su plan desde el Gobierno. En tercer lugar, los sindicatos de educación, a los que Zelaya inyectó cantidades millonarias de dinero mientras era presidente para que apoyaran su golpe desde el interior, y que ahora se han convertido en la punta de lanza de los chavistas en Honduras. Los tres están bien organizados, y no sólo paralizan la educación sino que cortan carreteras e infraestructuras, organizan las protestas y empujan a los suyos a la frontera con Nicaragua.

Los partidarios de Zelaya en Honduras no sólo son una minoría: son una minúscula minoría. Y sin embargo, llama la atención el éxito propagandístico que su maniobra tiene en nuestros medios de comunicación. Se habla de grandes manifestaciones de apoyo a Zelaya, que en verdad sólo congregan a unos pocos miles de personas, (compárense con los 700.000 en Irán en junio) o incluso a centenares; se habla de incidentes y represión policial, cuando los enfrentamientos son minoritarios y siempre iniciados cuando los bolivarianos de Zelaya atacan a la policía y al ejército; se habla de la huelga de profesores, pero no de las quejas airadas de los padres; se habla del apoyo de sus seguidores en la frontera, cuando son unas pocas docenas, o de la caravana de regreso a Honduras, 20 vehículos de los cuales uno es el suyo y otros 16 de periodistas. Se habla, en fin, de convulsión social, cuando la vida en Honduras es normal, y sólo se rompe de vez en cuando por las milicias chavitas-zelayistas, las únicas que critican los toques de queda.
¿De dónde salen estas noticias? Por un lado, Chávez ha puesto toda su maquinaria propagandística al servicio del acoso y derribo de Honduras. Ha creado una potente infraestructura que lo mismo se inventa muertos y disturbios, que dibuja la imagen del potentado y repudiado Zelaya como un revolucionario aclamado por el pueblo. Este manejo y manipulación de la información encuentra acogida en toda la izquierda socialdemócrata hispanoamericana y europea. Y no sólo eso: también medios liberal-conservadores se han hecho eco de la propaganda chavista, dando por buenas noticias sin contrastar y manifiestamente falsas. Esta es una de las grandes lecciones de lo ocurrido: resulta peligroso que la información, en Iberoamérica, en Irak o en Gaza, fluya por los canales de grupos y regímenes totalitarios. Éstos han descubierto que es una poderosa arma, que hoy es utilizada por Chávez contra Honduras, que la seguirá usando contra el pequeño país centroamericano, y que la seguirá usando contra otros países en la región.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

martes, 28 de julio de 2009

Reconocimiento internacional no legitimiza a un gobierno

Nicaragua Hoy
28 de julio de 2009


"El reconocimiento internacional es solo político-diplomático y no legitimiza, lo que legitimiza es su derecho interno, su Poder Judicial y el pueblo de Honduras en este caso lo ha hecho...", dice José Venancio Berrios, abogado nicaragüense


Licenciada Maria Antonia de Fuentes
Directora Ejecutiva
Diario La Prensa
San Pedro Zula, Honduras

Estimada Licenciada Fuentes:

Como Nicaragüense, como Abogado, Presidente de la Organización ProVoto y Miembro del Consejo Nacional de Organizaciones Civiles de Nicaragua CNOC, le escribo para enérgicamente denunciar y condenar la actitud y conducta del ciudadano Hondureño y depuesto presidente José Manuel Zelaya Rosales, de generales conocidas, por el uso indebido de nuestro territorio tratando de organizar e insubordinar al pueblo de Honduras.

Diversas organizaciones Nicaragüenses nos hemos pronunciado en contra de esta postura imprudente del señor Zelaya Rosales. No podemos quedarnos inertes cuando nuestro gobierno y el señor Zelaya pretenden provocar al gobierno constitucional At Jure de Honduras, al Presidente Roberto Micheletti, a los Poderes del Estado legítimamente constituidos, a la Institución Castrense, a la Iglesia y al pueblo Hondureño que quiere paz y tranquilidad.

Quede constancia para la historia, que la gran mayoría del pueblo Nicaragüense no es la que avala las actitudes de José Manuel Zelaya Rosales, que es el gobierno de Daniel Ortega el que las apoya, y lo hace con aquella intención oscura que se viene gestando irresponsablemente desde el Sur de nuestro Continente pasando por Venezuela, Bolivia, Ecuador y nuestro país, al promover la cimentación odiosa de “dictadores constitucionales” que al amparo de la democracia son legítimamente electos pero que desde allí, mancillan y quieren destruir a la misma democracia. Para suerte de todos en nuestras latitudes, esta gestión aberrada producto también del fracaso de los modelos económicos que tratan de imponer, se paró en Honduras. La detuvieron los Hondureños.

A medida que salgan a luz los hechos reales que provocaron la sustitución del ex-presidente Zelaya Rosales, la situación “sui generis” Hondureña será conocida como tal, será tema de debate en universidades, academias, entre politólogos, diplomáticos y la comunidad internacional, porque es la primera vez después de la guerra fría que conforme a un derecho interno se sustituye a un presidente electo democráticamente para rescatar el estado de derecho.

Esa comunidad internacional que en un comienzo piensa diferente tendrá muy pronto que reconocer al gobierno actual de Honduras, lo llamen como lo llamen, pero la realidad es que se encuentra en uso efectivo del poder, y eso es gobierno. El reconocimiento internacional es solo político-diplomático y no legitimiza, lo que legitimiza es su derecho interno, su Poder Judicial y el pueblo de Honduras en este caso lo ha hecho, ha quedado establecido que el gobierno de Honduras lo encabeza el Presidente Micheletti.

El proceso democrático de Honduras debe de seguir su camino y así lo probarán las próximas elecciones de finales de año, donde una vez mas las Hondureñas y los Hondureños podrán elegir al Mandatario y autoridades que quieren los gobiernen.

Con mi atento saludo,


José Venancio Berríos O.

La conexión latina de la Casa Blanca por Mary Anastasia O'Grady

Mary O´Grady
The Wall Street Journal

El ex-presidente de Honduras, Manuel Zelaya regresó a su país el viernes, viajando en una todoterreno desde Nicaragua a un pequeño pueblo fronterizo. Esta fue la primera vez que regresaba a Honduras desde que fue arrestado el 28 de junio y deportado por los militares por violar la constitución.

Zelaya parecía un poco desilusionado de que su teatral retorno no hubiera provocado un tiroteo. Unas pocas horas después regresó a Nicaragua, en donde el presidente sandinista Daniel Ortega le ha brindado refugio.

Si Zelaya sigue así, la crisis podría extenderse mucho más. Pero sin importar como se resuelva esta contienda de poderes, probablemente será recordada como el momento que definió la política estadounidense hacia Latinoamérica bajo Barack Obama.

Zelaya tenía los medios, el motivo y la oportunidad para destruir las instituciones democráticas del país y estaba tomando medidas para hacerlo. De haber tenido éxito habría consolidado su poder en la misma forma en que lo hizo el presidente de Venezuela Hugo Chávez y habría transformado al país en un estado policial. La insistencia de Obama de que Zelaya sea devuelto al poder ha fortalecido la imagen de un Tío Sam arrogante y condescendiente desconectado de la realidad de la región.
Los hondureños podrían ser más abiertos a una cátedra sobre la democracia de Obama si Estados Unidos mostrara más interés en desafiar a Chávez y sus aliados antidemocráticos o si entendiera el peligro que representan. En vez de eso, desde que asumió la presidencia en enero, el mandatario estadounidense se ha acercado a los malos dirigentes de la región, sólo para quedar en vergüenza posteriormente al revelarse que sus nuevos "amigos" en realidad son enemigos de la paz y la libertad.

Esta locura comenzó con la Cumbre de las Americas, llevada a cabo en abril en Trinidad, cuando Obama prácticamente saludó a Chávez como si fueran almas gemelas que hace tiempo no se veían. La respuesta del gobierno fue que la tensión en la región fue causada por George W. Bush. El encantador Obama cambiaría todo eso y a partir de entonces la influencia de EE.UU. volvería a hacerse sentir. Chávez no recibió el memorando.

El 19 de julio, el Washington Post informó que un nuevo reporte de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental encontró que "la corrupción en los altos niveles del gobierno del presidente Hugo Chávez y la ayuda estatal a las guerrillas narcotraficantes colombianas han convertido a Venezuela en uno de los principales trampolines para la cocaína con destino a EE.UU. y Europa". Ahora, Chávez dice que derrocará al gobierno hondureño.

A principios de junio, Obama llamó al presidente de Ecuador, Rafael Correa, para felicitarlo por su reciente reelección y, según un portavoz de la Casa Blanca, "expresar su deseo de profundizar nuestra relación bilateral y mantener un diálogo constante que pueda asegurar una relación basada en el respeto mutuo". Esto de nuevo hizo ver a Obama como alguien mal informado, ya que la falta de respeto que muestra Correa ante los intereses estadounidenses es legendaria.
El 22 de junio, reporté en esta misma columna que la inteligencia militar de Colombia tenía evidencia de que el gobierno de Correa apoya las FARC, el grupo guerrillero colombiano. Un furioso Correa saltó en frente de las cámaras de televisión para emitir una amenaza a The Wall Street Journal. "Estamos hartos de sus mentiras", advirtió.

Él no podría haber previsto que días después la agencia de noticias Associated Press emitiría un video de un líder rebelde leyendo una carta del fallecido líder de las FARC sobre documentos "comprometedores" que muestran el apoyo financiero de las FARC a la campaña presidencial de Correa en 2006 y "acuerdos" con emisarios de Correa. En el reporte de esta noticia, el diario español El País escribió que "varios correos electrónicos de los ordenadores de [el cabecilla de las FARC] Raúl Reyes dan cuenta de la entrega de US$100.000 al equipo de campaña de Correa. La novedad, ahora, es que un alto dirigente de la propia guerrilla admite verbalmente tal aportación". Correa niega las conexiones con las FARC y dice que esto es un "montaje". No se sabe aún si planea demandar a todos los demás periódicos que posteriormente informaron la noticia.

Luego de establecer que hacer las paces con los causa problemas de la región es una de sus prioridades, Obama ahora desea que Zelaya, quien fue respaldado oficialmente por las FARC la semana pasada, sea devuelto a su cargo. Si Honduras no cumple con ello, EE.UU. ha amenazado con congelar activos y revocar las visas de los funcionarios del gobierno interino.
Algunos observadores en Washington creen que esta extraña postura se debe al hecho de que Obama dependa profundamente del consejero para la Casa Blanca Gregory Craig para los asuntos latinoamericanos.

Craig era el abogado de Fidel Castro —quiero decir Juan Miguel González— durante la repatriación a Cuba del niño de 7 años Elian González en 2000 por parte de Bill Clinton. A lo largo de la campaña presidencial, cuándo él estaba asesorando a Obama, el izquierdista Council on Hemispheric Affairs lo respaldó diciendo que era "el hombre correcto para revivir las profundamente defectuosas relaciones entre EE.UU. y América Latina". En Otras palabras, darle un giro a la política hacia la izquierda.

Hay mucha especulación sobre si Obama está diseñando políticas en base a los "conocimientos" de Craig. No es muy difícil de creer. De hecho, si todas las políticas están siendo dirigidas fuera de la Casa Blanca, como muchos observadores argumentan, entonces las perspectivas del Consejo de la Casa Blanca podrían explicar mucho.

Las marchas de Mel Zelaya: Lo ridículo llevado a su máxima expresión

Por Jorge J. Cuadra V.

“Tengo 27 días de no ver a mi familia, tengo derecho de ver a mis hijos, a mi esposa, como me lo puede negar esta dictadura,” dice con voz de plañidera el aprendiz de conductor de pueblos, Manuel Zelaya.

Nelson Mandela estuvo separado de sus hijos, de su esposa, recluido en una mazmorra de la peor dictadura racista que ha conocido el mundo, el Apartheid, durante 27 años y a su salida lo estaba esperando la presidencia de África del Sur, con poderes absolutos para instaurar la violencia y vitalicios para inaugurar una dinastía, si él así lo hubiera deseado, pero cumplió su período e implantó la paz.

Un año por un día es la diferencia entre el gigante africano y el pigmeo hondureño y sin embargo, el primero jamás se quejó y llegó por aclamación unánime a la presidencia de su país, mientras que el segundo vive llorando y por eso está fuera de ella por aplastante unanimidad. A Zelaya le gusta robar cámara, demostrando así su congénita cobardía al pisar suelo hondureño sin pasar más allá de las doce pulgadas que es lo que mide un pie, espacio que aprovecha para llamar a la violencia callejera y a la anarquía nacional.

Si tanto es el deseo de ver a su familia, que se interne de una vez en el suelo que tanto dice amar y así les evita, incluida su madre, el riesgo de atravesar territorios que están al borde del caos por culpa de su falta de valentía para afrontar con fortaleza a los que él llama golpistas. En lugar de hacer el show de todos los días en la guarda raya de la frontera para después irse a dar la gran vida en un hotel de Ocotal, que se entregue a las autoridades para que el pueblo vea que por lo menos se expone a estar en una cárcel del gobierno para recuperar la presidencia que según él el pueblo entero quiere que se la devuelvan. Allí puede ver a sus hijos, nietos, esposa y madre en la comodidad de una sala para presos especiales, pero este pigmeo de la corte del nuevo césar americano, Hugo Chávez, ni siquiera tiene arrestos para ser arrestado y automáticamente convertido en mártir del gobierno Micheletti. Lo que le gusta al cowboy hondureño es ir al volante de su elegante jeep y para darle más colorido a su marcha carnavalesca se hace acompañar por el rambo nicaragüense, el desteñido y marchito comandante cero que ya no tiene quien le escriba, que le ha prometido que mientras esté a su lado, no le puede pasar nada malo, sin acordarse que cero ya es cero y quedó de apologista del comandante Ortega, para poder dragar el río San Juan, para que en un futuro los ticos lo puedan navegar.

Manuel Zelaya es la vergüenza del partido liberal de Honduras, repudiado desde el más allá por los iconos liberales Ramón Villeda Morales y Modesto Rodas Alvarado, llamado el tigre del liberalismo, que por cierto, es el padre de Patricia Rodas Baca, ex canciller del ex presidente Zelaya, a quien acompaña y apoya hasta el fondo del abismo con una lealtad que va más allá del partidarismo político.

Pero como en todo hay su parte positiva, lo positivo de este sainete cargado de intriga, es que sirvió para desenmascarar las bravuconadas de Chávez, la docilidad de Ortega, la inutilidad de la OEA, la doble moral de Insulza, el oportunismo del cura Descoto, las ambiciones de Arias por hacer otro viaje remunerado a Estocolmo y la hipocresía de todas las naciones, con los Estados Unidos a la cabeza, que conforman la Organización de Estados Americanos, que intentaron, sin éxito porque Castro no quiso, reincorporar a Cuba, la dictadura más larga y sangrienta del mundo y expulsaron a Honduras, la defensora más valiente de la democracia y de la constitucionalidad en América.

Manuel Zelaya, autorizado irresponsablemente por el presidente Ortega, está llamando a la rebelión armada para poder reinstalarse en el sillón presidencial. No importa si lo hiciera desde algún lugar de la tierra de Lempira, pero lo hace desde la ciudad de Ocotal, involucrándonos en un conflicto en el que no tenemos parte.

Las autoridades de Ocotal, junto a la mayoría de sus habitantes, están exigiendo la salida inmediata de Zelaya del territorio nacional. También la Asamblea Nacional le está pidiendo que abandone Nicaragua y si no lo hace, esperamos que sea el Ejército Nacional, investido con los poderes que le da la Constitución, el que lo haga a culata moderada y lo ponga en su tierra para encontrarse con el destino que él mismo se labró.

La conspiración del neo-marxismo nace en la tierra de Simón Bolívar, pasa por la tierra de José Dolores Estrada, pero Francisco Morazán le puso un alto en su tierra que puede significar la terminación del complot para imponer la esclavitud del siglo XXI, que desde la Patagonia hasta el río Bravo, el psicópata de Hugo Chávez nos quiere imponer.

Y el mundo tropezó con Honduras

Juan M. Dabdoub Giacoman
26 de Julio de 2009
Monterrey, N. L.; México.

Y el mundo tropezó con Honduras

Los soñadores demócratas del mundo, género muy distinto de los idealistas, han topado con Honduras y están perdiendo la razón (al menos eso parece); pues han sido sorprendidos por la gente grande de ese pequeño País; y han desatado una incomprensible vorágine del absurdo contra las decisiones soberanas de los hondureños.

Los ciudadanos de este país centroamericano todavía no dimensionan la trascendencia de sus actos; pues no se han dado cuenta de que en sus manos está el futuro del respeto a la dignidad y a la soberanía de todos los pequeños pueblos de la tierra.
El futuro de las relaciones internacionales tendrá que ser visto a la luz (o las sombras) que deje la solución del problema hondureño; complicado al extremo por el irracional comportamiento de los grandes actores políticos y mediáticos del entorno mundial.
Para comprender la realidad del caso de Honduras hay que analizar sus cuatro facetas de manera conjunta y así poder emitir un juicio correcto:
? El origen del problema: el fondo
? El manejo del problema: la forma
? La reacción internacional
? Las opciones de solución.
El origen del problema: el fondo
El destituido ex presidente (como debe ser llamado) Manuel Zelaya fue elegido como un presidente conservador, que a mitad de camino cambió de bando (traicionando a quienes habían votado por él) y se convirtió en un populista redentor, ilusionado con emular al adorador de Fidel Castro, Hugo Chávez de Venezuela y sus incondicionales seguidores Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador y Daniel Ortega en Nicaragua.
Pero, Zelaya olvidó que los hondureños son de otra casta; los creyó tontos y cobardes y por eso hoy paga el precio de su soberbia. Le gustó la idea de sus compadres del sur y quiso alargar su estancia en la presidencia.
Pero, la Constitución hondureña prohíbe la reelección y la quiso cambiar realizando un referéndum.
Pero, la Constitución hondureña establece que solo el Congreso de la República puede convocar a un referéndum; y el Congreso se negó a realizarlo. Y aún así lo quiso celebrar.Pero, el Tribunal Supremo Electoral rechazó el referéndum; el cual, en todo caso, él era la única autoridad competente para implementarlo. Entonces Zelaya, ordenó a la Fuerzas Armadas tomar el control del ilegal proceso de consulta.
Pero, las Fuerzas Armadas le advirtieron que ellos tenían la obligación de obedecer, primero, a la Constitución y después al presidente; por lo que rechazaron la orden por inconstitucional. Por lo tanto, Zelaya decidió destituir al jefe del Estado Mayor Conjunto, general Romeo Vásquez.Pero, la Corte Suprema de la Nación declaró ilegal el despido y ordenó la restitución del general Vásquez. Zelaya desconoció la orden del Corte Suprema y en un acto irresponsable y temerario, lideró una turba de seguidores e invadió las instalaciones militares de la Fuerza Aérea, donde estaban resguardadas las urnas de la consulta ilegalizada por todas las autoridades del país.
Pero, los Militares (así, con mayúscula) hicieron gala de prudencia y dejaron a la turbamulta saquear sus instalaciones; evitando con ello el derramamiento de sangre provocado por Zelaya. Pero Zelaya seguía con sus planes y el conteo de los votos lo realizaría una compañía contratada por el mismo presidente(juez y parte… ¡excelente!)
Pero además, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Ombudsman) sumó su opinión a las ya expresadas, declarando que el referéndum era inconstitucional. Que Zelaya, obviamente, despreció.
Pero, el Congreso, a través de una comisión multipartidaria (incluido el partido de Zelaya), había iniciado ya una investigación al presidente; la cual concluyó, que éste había violado las leyes y pidió al Parlamento que declarara a Zelaya incompetente y le iniciara un proceso legal.
Y bien, creo que ya son suficientes peros para cualquier ciudadano de cualquier país, y más para un presidente de cualquier nación.
Y como epílogo de esta primera parte, lea usted el artículo 239 de la Constitución de Honduras:“El ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser Presidente o Designado. El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán de inmediato en el desempeño de sus respectivos cargos y quedarán inhabilitados por diez años para el ejercicio de toda función pública”
Esto significa que, constitucionalmente, al momento de ser detenido por el ejército en su residencia, Manuel Zelaya ya no era presidente de la República de Honduras; sino un ciudadano cualquiera.
Señores, ¿así o más claro?
El manejo del problema: la forma
Sacar a un ciudadano de su casa en pijamas a las 5 de la mañana, aun y con una orden judicial, no son maneras; y menos cuando el señor cree que todavía es el Presidente de la República.
Pero en todo caso, como dijera el maestro Antonio Burgos desde España, el pecado de los militares hondureños es más de estética que de ética.
Donde al parecer sí hubo una violación más grave a las leyes hondureñas fue cuando el ex presidente fue sacado del País y enviado a Costa Rica (…todavía en pijamas); y Usted se preguntará: ¿más grave que, qué…?
¿Qué toda la serie de violaciones previas a la constitución realizadas por Zelaya?
Qué por qué intervino el ejército en su detención. ¿Cuál habría sido la diferencia si lo detiene la policía? Es pregunta…
El fundamento jurídico de la destitución de Zelaya está plenamente comprobado.
Por otra parte, podemos dudar de que los procedimientos seguidos para destituir a Zelaya hayan sido o no los correctos; pero de lo que podemos estar completamente seguros es de lo positivo del espíritu que motivó dichas acciones.
¿O es que había tiempo para la ortodoxia judicial después de la experiencia vivida días antes con la toma violenta por parte de Zelaya y su gente de las instalaciones militares de la Fuerza Aérea hondureña?
¿Era prudente poner en riesgo la vida de aunque sea un hondureño, deteniendo al ex presidente en tierras catrachas para que sus seguidores trataran de rescatarlo violentamente? (…incluido su padrino Hugo Chávez)
Podríamos decir que es de cobardes atacar a alguien por la espalda, pero si Usted sorprende a un tipo tratando de violar a su hija, ¿buscaría ponerse de frente antes de detener el ataque?
Lo interesante de todo este episodio es que ha sido la base de la manipulación informática manejada por muchos gobiernos y medios de comunicación.
Al grito desaforado de ¡Golpe de estado… todos contra Honduras! Los ambiciosos paladines de la democracia mundial, que buscan colgarse una medalla a costa de los hondureños; han armado un tango tan ridículo que no soporta ningún debate serio ante la opinión pública.
Si Usted cree que esto es un reto, lo es; y me ofrezco de voluntario, proponiendo de contraparte a la maestra de la manipulación, Carmen Aristegui y a todo el equipo de des-informadores de CNN en Español que quieran llevar (o como le llaman en Honduras, el “Chávez News Network”)
La síntesis para esta segunda parte seria que los maestros de la manipulación democrática han elegido centrarse en la forma y menospreciar el fondo del problema hondureño.
Están más preocupados por la pijamas de Zelaya, de porque fueron los soldados y no la policía la que lo sacó de su casa y de porqué lo mandaron a Costa Rica; preocupaciones que rayan en el grado de la estupidez frente a las graves violaciones constitucionales de Zelaya y de los graves riesgos de haber actuado de forma diferente.
Coloquialmente hablando, han decidido comerse la cascara y tirar la banana.

La reacción internacional
El conflicto del pueblo hondureño tiene más trascendencia de lo que se cree; cuando el problema soberano de una nación se convierte en el quehacer diario de cualquier presidente o líder de opinión de otra nación u organismo internacional, el mundo está en graves problemas.
“No es la primera, ni será la última vez, en que toda una cadena de desinformación y de presiones políticas y económicas cae injustamente sobre un pueblo que no quiere pasar a ser esclavo de una tiranía. Lo que mundialmente se hace contra Honduras parece una pesadilla” Luis Fernández Cuervo – Arvo.NET
Cuando todavía escucho a políticos y medios de comunicación decir que “Zelaya fue derrocado por los militares…” o “…del Golpe de Estado ocurrido en Honduras”; me embarga una profunda curiosidad científica para someterlos a un examen psiquiátrico o a la prueba del “Polígrafo o Detector de Mentiras” buscando entender el proceso mental que los lleva a mantenerse en el ridículo de esta mentira.
Y este es el gran peligro para la humanidad que ha desvelado Honduras: demasiados grandes actores de la política internacional y de la opinión pública han fallado gravemente, sin consecuencias para ellos, en su deber ético de conocer y apoyar la verdad.
Violaron, incluso, de manera absurda, el principio más básico de la justicia: el derecho de audiencia del “acusado”; despreocupados por la búsqueda de la verdad, de forma patética, vimos como gran cantidad de presidentes y organismos internacionales se lanzaban apresurados a sumar sus gargantas embravecidas a la acusación sin haber escuchado a las dos partes: Honduras y los hondureños: Culpables; el chavista Manuel Zelaya: Inocente.
No debemos de extrañarnos, es el ejemplo que ha venido dando la O.N.U., la institución más antidemocrática de nuestro mundo; ya que la humanidad entera pude ponerse de acuerdo en algún aspecto, pero basta que alguno de los cinco países con derecho a veto lo ejerza para que el reto del planeta se fastidie.
Pero en el caso hondureño, la OEA y su Secretario General, José Miguel Insulza, son excelentes ejemplares de esta amenaza a la soberanía de las naciones, las débiles por supuesto, que somos la mayoria:
? Lo primero que debió haber hecho la OEA es no tomar partido de antemano en el pleito; teniendo, además, bien claro, que la legitimidad democrática de un País se asienta en los tres poderes del Estado y no en las masas de la calle.
? Pero Insulza es un incongruente socialista recalcitrante (no es insulto, es una descripción objetiva, ya verá Usted…) que en 2007, en el Foro de la Nueva Economía celebrado en España, mostrando su admiración por Fidel Castro, afirmó sin sonrojarse, que el régimen cubano es legitimo y calificó de error tratar de imponer soluciones democráticas a Cuba… ¿Ahora, me entiende Usted?
? La incongruencia de la OEA es inverosímil; en mayo invita a una dictadura militar que lleva 50 años en el poder (CUBA) a integrase a ese organismo internacional; y en junio suspende a un país democrático con todas sus instituciones gubernamentales, políticas, sociales y religiosas vigentes y operando libremente (HONDURAS).
¿Es que se han vuelto todos locos? Como decíamos antes “Paren el mundo que me quiero bajar”
? Pero esta incongruencia no es exclusiva de la OEA, los locos andan sueltos por el mundo y eso es lo grave de este asunto: la comunidad internacional se ensaña con Honduras, frente a un problema interno carente de violencia; pero no ha respondido así, ni por mucho, ante casos recientes mucho más graves como:
a) La invasión de Rusia a Georgia, habiéndola partido en tres, al reconocer la independencia de dos de sus provincias: Abjasia y a Osetia del Sur.
b) La amenaza de Corea del Norte a la paz internacional, pues ha continuado lanzando misiles de corto y largo alcance; los más recientes en el Mar de Japón.
c) La negativa de Irán de suspender su plan nuclear o de permitir su supervisión internacional; o el reciente problema surgido de sus elecciones presidenciales, donde muchos acusan de un “golpe de estado” a través del fraude electoral y la violenta represión que ya tiene a mas de dos millares de personas en la cárcel.
d) La matanza de decenas de musulmanes Uigures en China; incluyendo mujeres y niños
¿Es incongruencia o cobardía disfrazada de prudencia?
? Álvaro Vargas Llosa, decía hace unos días, y decía bien: “La Organización de Estados Americanos, conducida por José Miguel Insulza, de quien me precio de ser amigo, ha actuado como un verdadero perro faldero de Venezuela”.
? La actuación de la OEA (José Miguel Insulza) en el caso hondureño ha sido claramente injusta y prepotente; al inicio de la crisis, Insulza fue a Honduras no dialogar, sino a dar un descarado e ilegal “ultimátum” al nuevo gobierno legalmente constituido. Un periodista mexicano enviado a Honduras, reportó que durante esta visita “evitó contactos con el Gobierno de facto en las poco más de 10 horas que estuvo aquí, aunque sí se entrevistó con dirigentes políticos y la resistencia zelayista”
? La incompetencia de Insulza fue la que hizo que la comunidad internacional tuviera que recurrir a los buenos oficios del Presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la paz, Oscar Arias como mediador en la crisis.
? Este comportamiento de la OEA la acerca más a un tribunal, que a lo que en realidad es: un órgano político internacional.
? Pero además, al intervenir en los asuntos internos de un país, deja de ser un organismo internacional, para convertirse en un órgano supranacional, que está por encima de la soberanía de cualquier país y esto es mucho más grave que todo lo hecho por Manuel Zelaya; y sienta un peligrosísimo precedente para la comunidad internacional, principalmente, los países más débiles.
Y este último punto es el que más relevancia le da al problema hondureño; pues si las sanciones hacia Honduras permanecen, se estará legitimando la intervención de cualquier órgano internacional - - o de cualquier país, ¿por qué no? - - en las decisiones internas legitimas de cualquier país.
Esto es la antítesis de la ética: la verdad por consenso.
Las opciones de solución.
Solo existen dos opciones, con algunas variantes, pero solo dos opciones:
A. Se le permite a Manuel Zelaya regresar al poder; o
B. Se mantiene al actual gobierno sustituto de Roberto Micheletti hasta las nuevas elecciones de noviembre 2009 y la toma de poder del nuevo gobierno en febrero de 2010
Esta gran decisión la puede resolver un niño de primaria, pero la solución les está vedada a los sabios presidentes de algunos países y secretarios de algunos organismos internacionales. Haga usted la prueba…
OPCIÓN “A”: Se le permite a Manuel Zelaya regresar al poder.
Condiciones del entorno de Manuel Zelaya:
? El Congreso de la República: Lo rechaza
? La Suprema Corte de Justicia: Lo rechaza
? El Fiscal General de la Nación: Lo rechaza
? Las Fuerzas Armadas: Lo rechaza
? El Tribunal Supremo Electoral: Lo rechaza
? La jerarquía de la Iglesia Católica hondureña: Lo rechaza
? El Consejo de las Iglesias Evangélicas de Honduras: Lo rechaza
? La Iniciativa Privada: Lo rechaza
? El Comisionado Nacional de Derechos Humanos: Lo rechaza
? Su partido político, el Partido Liberal: Lo rechaza
? Los hondureños: Lo rechazan
(El nivel de aprobación de la población al gobierno de Zelaya, antes de estos sucesos, era de solo el 30% --- revista “The Economist” ---)

OPCIÓN “B”: ¿Requiere Usted alguna otra información………..?

Finalmente, espero que el “teatro” del regreso de Manuel Zelaya a territorio hondureño desde Nicaragua, una pantomima de carácter mediático (la cual a sido considerada como “imprudente” por la Secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton), sirva para que se conozca mejor la personalidad de quien empezó rodeado de presidentes y ahora ni Daniel Ortega lo acompaña; y anda montando campamentos con el ex líder guerrillero Edén Pastora.
Interesante: En Honduras, todas las instituciones gubernamentales, políticas, empresariales, militares y religiosas rechazan a Zelaya; pero la mayoría de las instituciones internacionales lo respaldan. ¿Quién tendrá la razón en el problema de los hondureños?